Show simple item record

Article

dc.creatorArias Castañón, Eloyes
dc.date.accessioned2017-01-05T08:34:26Z
dc.date.available2017-01-05T08:34:26Z
dc.date.issued1996
dc.identifier.citationArias Castañón, E. (1996). El republicanismo federal: organización de partidos y alternativas de revolución política en el Sexenio democrático (Sevilla, 1868-1874). Revista de Historia Contemporánea, 7, 11-65.
dc.identifier.issn0212-4416es
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/11441/51549
dc.description.abstractEste es un estudio básicamente de política local, que pretende utilizar como guía para organizar la información el concepto de Estado con sus elementos poder, población y territorio, el papel de las instituciones y la estructuración de partidos. Si la España decimonónica era un país escasamente articulado, fragmentado y localista que intentaba solucionar sus deficiencias con mucho Aparato y poco Estado dentro de una estructura oligárquica, en el Sexenio se plantea­ron varios intentos de crear un auténtico Estado democrático en el que quedasen armonizadas las relaciones entre los elementos apun­tados y se diese solución a los monopolios y enfrentamientos políticos, y a los aislamientos y divergencias socioterritoriales. La problemática que recorre el Sexenio se presentaba desde luego en esos tres aspectos, que podían resumirse como «revolución política", «revolu­ción social» y «revolución territorial», y normalmente interconectados; y en la medida en que no se lograba armonizar esas relaciones y resolver esos problemas, se acababa desfuncionalizando las institu­ciones, utilizándolas políticamente y más como instrumentos de control y de represión que como mecanismos de representación. El pronunciamiento de 1868, que no revolución, triunfó creando una democracia puramente formal que apenas modificó la realidad para que aquélla fuese posible y optó por falsear la formalidad para controlar la realidad, aunque a la larga, en 1874, terminó fracasando. El que para hacer triunfar el pronunciamiento se acabase dando mayor protagonismo del previsto a las juntas revolucionarias y al apoyo popular, ha llevado a hablar de revolución un tanto abusi­vamente, porque el acto de 1868 no modificaba en esencia la técnica del pronunciamiento y de ahí la facilidad con que se disolvieron las juntas. El control de las milicia ciudadanas costó algo más, porque en ellas estaba una de las fuerzas, el republicanismo federal, que como tal no había participado en la coalición del 68; en todo caso, en tres meses ya había concluido todo. Los organizadores unionistas y progresistas del pronunciamiento utilizaron a la democracia, como re­vela claramente su exclusión del Gobierno provisional y la marginación subsiguiente a que fueron sometidos; y en justa correspondencia la democracia sacó a la luz pública su republicanismo federal. Los intentos revoluciones iban por otro camino y se plasmaron fundamentalmente en dos proyectos: el republicano federal y el internacionalista (A.l.T.). Lo realmente nuevo en 1868 era que, en torno al proceso apuntado, surgiese un republicanismo federal con un apoyo de grandes masas de población y que se intentara crear un partido orientando hacia la política el descontento social y territorial existente y que lo plantease con los objetivos de crear una democra­cia real que exigiría cambios de todo tipo. Esto si era revolucionario. Lo mismo que lo sería el internacionalismo, que intentaba aplicar, muy poco después, otro modelo distinto al republicano. Ambos fraca­saron en el Sexenio, en tanto en cuanto ni lograron destruir ni conquistar el poder, pero ¿no eran movimientos a largo plazo? La problemática que se desarrolló en torno a estos proyectos, el problema de la regeneración de España, el Estado democrático, la organización territorial, la cuestión social, reivindicaciones obreras con un proyecto alternativo... etc. ¿No pasaron a formar parte de las cuestiones fundamentales de los próximas décadas? J. L. Comellas, interesado en remarcar el cambio de época que se estaba dando en el Mundo y en España en torno a 1870, resumía esta experiencia con un juego de palabras: «triunfó la revolución y fracasaron los revolucionarios» No puede decirse, desde luego, que hubiera cambios radicales de las estructuras , pero del Sexenio salió una imagen dicotómica de las dos Españas, la oficial y la real, «los que dicen defender a la «nación» y los «separatistas», y la no menos dicotómica de la lucha de clases. Los problemas reales siguieron, y la España oficial cerraba filas y aprovechaba, a marchas forzadas, algunas de las experiencias del Sexenio para replantear el nuevo régimen. Las revoluciones no triunfaban, pero algo realmente revolucionario estaba ocurriendo.es
dc.formatapplication/pdfes
dc.language.isospaes
dc.publisherUniversidad de Sevillaes
dc.rightsAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional*
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/*
dc.titleEl republicanismo federal: organización de partidos y alternativas de revolución política en el Sexenio democrático (Sevilla, 1868-1874)es
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/articlees
dc.type.versioninfo:eu-repo/semantics/publishedVersiones
dc.rights.accessrightsinfo:eu-repo/semantics/openAccesses
dc.contributor.affiliationUniversidad de Sevilla. Departamento de Historia Contemporáneaes
dc.relation.publisherversionhttps://editorial.us.es/es/revista-de-historia-contemporanea/num_7es
idus.format.extent55 p.es
dc.journaltitleRevista de Historia Contemporáneaes
dc.publication.issue7es
dc.publication.initialPage11es
dc.publication.endPage65es

FilesSizeFormatViewDescription
RevHis7_ariascastañon_1996_elr ...18.07MbIcon   [PDF] View/Open  

This item appears in the following collection(s)

Show simple item record

Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional
Except where otherwise noted, this item's license is described as: Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional