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dc.contributor.advisorSánchez de la Cuesta y Gutiérrez, Gabrieles
dc.creatorDurán Quintana, José Antonioes
dc.date.accessioned2018-05-23T11:17:08Z
dc.date.available2018-05-23T11:17:08Z
dc.date.issued1977-03-01
dc.identifier.citationDurán Quintana, J.A. (1977). Lesiones hepáticas por dimetil-azobenceno. Interacción con silimarina y ácido orótico. (Tesis Doctoral Inédita). Universidad de Sevilla, Sevilla.
dc.identifier.urihttps://hdl.handle.net/11441/75012
dc.description.abstractLa hipótesis inicial de la presente Tesis Doctoral se concreta en la dudosa eficacia que poseen los fármacos denominados –con inexactitud y ambigüedad- protectores hepáticos. El enorme costo que tal medicación supone, agrega un importante factor económico a la necesidad que existe de encontrar drogas verdaderamente útiles en las hepatopatías. Es imprescindible, por tanto, contar con el modelo experimental que nos permite reproducir la patología a tratar. La dieta carencial asociada a un colorante tóxico (“butter-yellow”), con capacidad para interferir el metabolismo del hepatocito, nos parece el más idóneo para ello. Una vez conseguida la lesión animal, superponible a la que aparece en clínica humana, hemos estudiado el comportamiento que sobre ella tienen dos drogas reputadas como hepatotropas: el ácido orótico y la silimarina. Para el desarrollo del trabajo se han agrupado los animales en distintos lotes, atendiendo a su sexo, tipo de dieta, terapéutica instaurada y duración de la experiencia. Al final de la misma se ha obtenido un perfil clínico, bioquímico y morfológico, basándose en: - Peso de los animales. - Parámetros analíticos en tejidos hepáticos. - Determinaciones plasmáticas. - Anatomía patológica del hígado. Los resultados se han sometido al oportuno tratamiento estadístico concluyendo que: - El modelo farmacológico utilizado es útil por cuanto: * Tiene capacidad hepatolesional. * El grado de la lesión se halla en función del tiempo. - Ninguna de las dos drogas utilizadas son capaces de antagonizar la producción de lesiones. CONCLUSIONES: EN RELACION AL PESO DE LOS ANIMALES: 1. La adición de “butter-yellow” a la dieta de arroz da lugar a un retraso del desarrollo ponderal de los animales estudiados. 2. Tal efecto resulta mucho más evidente en las hembras. 3. Los fármacos administrados –Ácido orótico y Silimarina- no impiden el bloqueo de la curva de peso. 4. La prolongación de la experiencia (90 días), permitió que los machos a los que se administró Ácido orótico tuvieran una evolución corporal normal. EN RELACION A LOS PARAMETROS ANALITICOS EN TEJIDO HEPATICO. 5. El tóxico administrado induce una esteatosis hepática, con acumulo de lípidos en dicha víscera. 6. No interfiere tal depósito ni el peso de los animales, ni el sexo de los mismos. 7. Al mantener la experiencia hasta los 90 días, los animales sometidos a dieta tóxica más Ácido Orótico duplican las tasas de lípidos almacenados. 8. En las mismas circunstancias la Silimarina, por el contrario, redujo ese valor casi en un 50%. 9. El Para-dimetilazobenceno ofrecido con el pienso a los animales produjo, a la larga, un marcado descenso del contenido hepático en triglicéridos. 10. La Silimarina se muestra ineficaz para antagonizar el efecto anterior. 11. El Ácido Orótico por el contrario aumenta el almacenamiento hepático de Triglicéridos. 12. Este acumulo es más ostensible en los machos. 13. Existe una elevación de fosfolípidos hepáticos en los animales sobrecargados en su ingesta con “butter-yellow”. 14. La Silimarina es incapaz de bloquear el efecto anterior. 15. El Ácido orótico si se muestra útil en su antagonización del tóxico. 16. Dicha acción es sobre todo evidente en la primera fase (60 días) de la experiencia. EN RELACION A LAS DETERMINACIONES PLASMATICAS 17. El impacto de tóxico incrementa significativamente las concentraciones plasmáticas de la transaminasa-glutámico-oxalacética, en los animales que lo ingirieron. 18. Ni el Ácido orótico, ni la Silimarina, consiguen impedir dicho incremento. 19. Las hembras sometidas a Silimarina más tóxico, son las que alcanzan unas cifras más elevadas de tal enzima. 20. Sin embargo, tanto la Silimarina como el Ácido orótico son capaces de estabilizar las cifras anteriores cuando se administran prolongadamente (90 días). 21. Las ratas sometidas a “butter-yellow” presentan un significativo descenso de las tasas plasmáticas de transaminasa glutámico-pirúvica. 22. Dicha reducción es más ostensible en los animales hembras. 23. El Ácido orótico es capaz de normalizar la cuantía de aquella constante. 24. La Silimarina no impide el referido descenso. 25. El tóxico utilizado eleva significativamente la fracción pre-albúmina del proteinograma. 26. Efecto similar aparece cuando se administra conjuntamente con el tóxico el Ácido orótico. 27. Lo contrario sucede cuando el “butter-yellow” se administra asociado a Silimarina. 28. El mantenimiento de la experiencia (90 días) invierte los supuestos anteriores 26 y 27. 29. El para-dimetil-azobenceno no modifica los niveles de la fracción albúmina del proteinograma. 30. En conjunto, las hembras presentan unas cifras de albúmina superior a la de los machos. 31. Al prolongar la experiencia hasta 90 días, no se modifican los asertos precedentes. 32. El Ácido orótico y la Silimarina no producen ninguna modificación. 33. La ingestión de “butter-yellow” hace descender la fracción alfa-l-globulina del proteinograma. 34. A largo plazo (90 días), el Ácido orótico es capaz de neutralizar el efecto del tóxico. 35. El momento que se produce es mucho más marcado en los machos. 36. La administración de Silimarina no consigue impedir la acción del tóxico en esos 90 días. 37. La dieta tóxica con “butter-yellow” reduce la concentración proteica de alfa-2-globulina. 38. La Silimarina no antagoniza el efecto anterior. 39. El Ácido orótico si se muestra capaz de hacerlo, si se alarga la experiencia hasta 3 meses. 40. Esta elevación es menos acentuada en los animales hembras. 41. El “butter-yellow” no ejerce ningún efecto tóxico sobre la pre-beta-globulina del proteinograma electroforético. 42. La Silimarina no ofrece interacción con el tóxico. 43. Similar comportamiento presenta el Ácido orótico. 44. El comportamiento de los dos sexos ha sido superponible a lo largo del estudio. 45. Los animales sometidos a dieta tóxica presentan un notable descenso de la beta-l-globulina del espectro proteico. 46. El descenso no es antagonizado por la interacción del Ácido orótico. 47. Tampoco la Silimarina ejerce ningún efecto protector alguno. 48. Existe la excepción de los machos tratados con Silimarina durante 90 días, en los que no solo se neutraliza el tóxico, sino que se superan los valores de los animales controles. 49. La adición de “butter-yellow” a la dieta de arroz eleva la fracción proteica de beta-2-globulina. 50. No es posible evitar este ascenso tratando a los animales con Silimarina ó Ácido orótico. 51. La prolongación de la experiencia hasta 90 días no introduce modificación alguna. 52. El factor sexo carece de representatividad. 53. La administración de “butter-yellow” no modifica el porcentaje de fibrinógeno del proteinograma. No obstante, existe un marcado descenso de las mismas si se prolonga la experiencia hasta 90 días. 54. El Ácido orótico administrado con el tóxico, impide dicho descenso. 55. La Silimarina no es capaz de neutralizar el efecto del tóxico. 56. El comportamiento de ambos sexos durante la experiencia fue similar. 57. El tóxico, impone una elevación de los niveles de gamma-globulina del proteinograma. 58. El Ácido orótico administrado con el tóxico fue capaz de inhibir dicho incremento. 59. La Silimarina ejerce una acción similar sólo en los primeros 60 días de la experiencia. Más tarde (90 días) no lograr imponer una acción frenadora de la elevación de globulina gamma. 60. El sexo de los animales ni jugó ningún papel en la prueba. EN RELACION A LAS LESIONES ANATOMOPATOLOGICAS 61. Ni la Silimarina ni el Ácido orótico, producen modificaciones significativas de la morfología hepática. 62. El “butter-yellow” tiene una marcada capacidad hepatotóxica, cuya lesividad está en relación directa con el tiempo de actuación. 63. Las lesiones que llega a inducir son, en orden creciente de gravedad: fibrosis, esteatosis-colestasis, cirrosis y colangiocarcinoma. 64. El Ácido orótico no es capaz de antagonizar la capacidad lesional del tóxico y, además, provoca unas proliferaciones anómalas de los conductos biliares, con aspecto neoplásico. 65. Tampoco la Silimarina protegió al hígado de los animales frente al “butter-yellow”, aunque las lesiones tardaron más tiempo en hacerse ostensibles que en el punto anterior y tuvieron también menor que ellas la tendencia a evolucionar desfavorablemente.es
dc.formatapplication/pdfes
dc.language.isospaes
dc.rightsAtribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Estados Unidos de América*
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/*
dc.subjectFarmacognosiaes
dc.subjectEvaluación de fármacoses
dc.subjectFarmacologíaes
dc.subjectCiencias Médicases
dc.titleLesiones hepáticas por dimetil-azobenceno. Interacción con silimarina y ácido oróticoes
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/doctoralThesises
dc.type.versioninfo:eu-repo/semantics/publishedVersiones
dc.rights.accessrightsinfo:eu-repo/semantics/openAccesses
dc.contributor.affiliationUniversidad de Sevilla. Departamento de Farmacología, Pediatría y Radiologíaes
idus.format.extent191 p.es

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