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PhD Thesis

dc.contributor.advisorRamírez Garrido, Juan Danieles
dc.creatorCubero Pérez, Mercedeses
dc.date.accessioned2018-06-28T10:30:50Z
dc.date.available2018-06-28T10:30:50Z
dc.date.issued1997-09-29
dc.identifier.citationCubero Pérez, M. (1997). Escenarios de actividad y modos de pensamiento: Un estudio sobre la heterogeneidad del pensamiento verbal. (Tesis Doctoral Inédita). Universidad de Sevilla, Sevilla.
dc.identifier.urihttps://hdl.handle.net/11441/76556
dc.description.abstractEn las últimas décadas, y en distintas disciplinas científicas, parece haber un interés central en analizar y explicar no tanto lo común entre elementos, objetos, individuos, etc., sino, sobre todo, las diferencias entre estos. En este sentido, el filósofo de la ciencia S. Toulmin (1977) defiende como en el transcurso de la ciencia, las diversas disciplinas han evolucionado y progresado en el conocimiento de los fenómenos que abordan, precisamente, cuando han dejado de interesarse por lo estable e invariante de éstos y se centran en las leyes que explican los aspectos cambiantes de los mismos. En psicología, por ejemplo, en las últimas décadas se han abandonado, en cierto modo, el estudio de lo común que tenemos los seres humanos y se ha sustituido por un foco de discusión muy importante sobre en que somos diferentes y cuales son las causas que generan esas diferencias. Las áreas en las que se investiga son muy diversas. Se analiza desde las diferencias en cuanto al comportamiento de los individuos ante determinados eventos; las actitudes o valores que distintos individuos ponen en juego; o los procesos cognitivos. Las líneas de trabajo desde las que se aborda esta problemática, también difieren, desde las que se centran en el individuo, considerando éste al margen del contexto social y cultural en el que se desarrollan, a perspectivas en las que precisamente ese marco institucional es la causa o el determinante de las diferencias, en cuyo caso el estudio del propio individuo parece reducirse al análisis de lo social. Afortunadamente, las distintas aproximaciones a este foco de interés no se agotan aquí, al menos existe una tercera para la que la relación entre individuo y sociedad se plantea en términos dialécticos, haciendo especial hincapié en la necesidad de superar los dos tipos de reduccionismo, a los que nos conducen las otras dos perspectivas mencionadas. Quizás, una primera forma de concretar esta problemática, muy prolifera, en cuanto al número de investigaciones que ha generado, sería a través del estudio de los individuos de distintas culturas y los procesos cognitivos que éstos comparten o no entre ellos. Dicho de otra forma si resuelven problemas de la misma manera (con los mismos instrumentos intelectuales). Dentro de los factores culturales que pueden generar cambios en el pensamiento, el más estudiado ha sido probablemente la escolarización en el seno de la educación formal. Y esto es porque la escuela, como institución cultural, refleja los valores, actitudes y modos de pensar privilegiados en una cultura y así, esta se constituye en un agente de socialización de primer orden. Los procesos cognitivos en los cuales se puede diferir o no en función de la participación en los contextos educativos son muy diversos; la memoria, la categorización, los procesos de razonamiento y la resolución de problemas son tal vez los más frecuentemente estudiados. Fruto de este interés por la diversidad cultural y psicológica surge la problemática sobre la universalidad o no de los procesos cognitivos y como consecuencia de la misma, toda una línea de trabajo de corte transcultural. Esta perspectiva ha aportado múltiples descripciones muy valiosas de como individuos de distintos marcos culturales resuelven tareas de diverso tipo. Sin embargo, estos estudios han pecado quizás de un etnocentrismo a la hora de plantear sus investigaciones, así como de un cierto reduccionismo sociológico. Como consecuencia de las limitaciones de este tipo de trabajos aparece una serie de investigaciones de corte cultural que a diferencia de las anteriores, estudian la cultura a través de la observación de los procesos cognitivos en contexto. Es decir, no analizan el pensamiento como capacidad general, sino que entienden que las condiciones físicas de una situación determinada, lo que hacen los individuos en dicho entorno y la interpretación que hacen estos de esas condiciones son determinantes de los procesos cognitivos que los individuos van a poner en juego. Dentro de lo que se denomina psicología cultural, también podríamos englobar el enfoque sociocultural desarrollado originalmente por Vygotski. Éste, como guía que ha sido de los trabajos sobre cognición en contexto, también defiende la importancia del estudio de los factores culturales, como variables del contexto, en la determinación de los modos de pensamiento, e insiste en el papel del lenguaje como instrumento a través del cual el contexto influye, de manera decisiva, en los procesos psicológicos. Este trabajo se enmarca y toma como punto de partida, las consideraciones teóricas y metodológicas de la perspectiva socio-cultural y de las investigaciones sobre cognición en contexto. En concreto pretendemos estudiar como la educación formal y la vida cotidiana, como dos escenarios de actividad diferentes, generan distintos modos de pensar. Han existido y existen muy diversas aproximaciones en el estudio del pensamiento, incluso dentro de la perspectiva teórica en la que nos situamos. Tal vez las más frecuentes lo concretan en los modos de razonar, en la formación de conceptos, en las maneras de agrupar o en los estilos de resolver de problemas. Preferimos optar por esta última, ya que entendemos que las demás tareas del pensamiento podrían considerarse, dentro de una noción general de resolución de problema, como distintos tipos de problemas a resolver. A modo de conclusión, y aun a riesgo de ser reiterativos, parece oportuno sintetizar diciendo que este trabajo pretende estudiar la influencia de distintos tipos de escenarios de actividad, en los modos de resolver los problemas asociados a dichos contextos. Para ello, asumir el enfoque socio-cultural nos orienta, por un lado, hacia la necesidad de centrarnos en el análisis del pensamiento verbal y, por otro, a aceptar la existencia de más de un tipo de pensamiento verbal. La existencia de distintas maneras de pensar, de distintas perspectivas o visiones de la realidad, ha sido un tema recurrente en la historia de la Psicología. Desde las posiciones más clásicas que diferenciaban entre pensamiento primitivo, natural o salvaje y pensamiento evolucionado, avanzado o sofisticado, ha posiciones más actuales que distinguen principalmente entre pensamiento cotidiano y científico o escolar. Sin embargo, las visiones desde las que se ha estudiado no son en absoluto coincidentes. Los mismos nombres que reciben los distintos tipos de pensamientos, y las connotaciones que éstos tienen, son producto de perspectivas teóricas distintas. Sobretodo las diferencias se agudizan en las maneras en las que entienden las relaciones entre los distintos modos de pensar; es decir, si entre éstos existe alguna jerarquía u orden de superioridad. En este sentido, nosotros nos decantamos por enfoques, como el de Tulviste, que defienden la igualdad en cuanto a la eficacia y nivel de desarrollo de las distintas formas de pensar. Entendemos que el pensamiento cotidiano y el pensamiento científico, entre otros tipos, no solo pueden ser igualmente adecuados y evolucionados, sino que además coexisten en una misma cultura y en un mismo individuo. Existe lo que se denomina una heterogeneidad de los modos del pensamiento verbal. Retomando el tema con el que empezábamos esta introducción diríamos que esta orientación sobre la heterogeneidad del pensamiento nos permite explicar, precisamente, las diferencias en el pensamiento, tanto entre individuos de distintas culturas, como en un mismo individuo. Pero además, nos permite dar respuesta sobre los aspectos “universales”, las maneras comunes que tenemos de funcionar a nivel psicológico en las distintas culturas. Si el tipo de pensamiento depende del tipo de actividad en la que se desarrolle un individuo, actividades comunes, en distintas culturas, generan formas de pensamiento semejantes, así como la presencia de un tipo de actividad en una cultura, que no está presente en las demás, generará diferencias entre los individuos pertenecientes a esas culturas. Estos párrafos representan los problemas básicos sobre los que se va a discutir en esta obra y la perspectiva que defendemos sobre los mismos. Estos se irán desarrollando en la primera parte del trabajo, a lo largo de los distintos capítulos teóricos que la componen. Para que en una segunda parte puedan concretarse en una investigación sobre el tema. Así, en el primer capítulo presentaremos la temática general que nos ocupa, la relación entre cultura y cognición, así como algunos problemas asociados a su estudio. Para ello comenzaremos refiriéndonos al papel de lo individual y lo social en el desarrollo psicológico, para posteriormente decantarnos por una visión histórica, social y cultural del mismo. Esta se basará fundamentalmente en el enfoque socio-cultural desarrollado por Vygotski y recibirá influencias de la Psicología transcultural y de la Psicología sobre la cognición en contexto. La Psicología transcultural nos servirá como punto de partida sobre el reconocimiento de diferencias en el pensamiento, como aval de la heterogeneidad en el pensamiento. Pero en su análisis mantendremos un punto de vista crítico en relación a las interpretaciones que elabora e incluso a sus propios datos. La Psicología de la cognición en contexto, de la mano de Cole, Lave y Rogoff, nos permitirá una redefinición los términos de la relación entre cultura y cognición y de la propia relación entre éstos. Para terminar defenderemos la necesidad de una alternativa conceptual, la hipótesis de la heterogeneidad histórica del pensamiento verbal desarrollada por Tulviste, que traduzca la relación entre cultura y cognición a la dialéctica existente entre escenarios de actividad y modos de pensamiento. Esto hará que en el segundo capítulo presentemos las bases conceptuales de tal hipótesis. Fundamentalmente señalaremos tres. En primer lugar haremos referencia a dos aspectos del pensamiento de Lévy-Bruhl que han influido de manera decisiva en la hipótesis de la heterogeneidad del pensamiento: (a) la defensa de diferencias cualitativas en el pensamiento y (b) la propia noción de heterogeneidad. A partir de estas podremos concluir que existen diferencias cualitativas en el pensamiento, que hay procesos de cambio, en una cultura y en un individuo. En segundo lugar comentaremos la aproximación instrumental al estudio del pensamiento desarrollada por Vygotski y como esta ha determinado no solo que nos centremos en el pensamiento verbal, sino además que adoptemos su punto de vista sobre que es lo que cambia en el pensamiento verbal: los propios instrumentos de mediación, los conceptos. En tercer lugar señalaremos la influencia de la teoría de la actividad de Leontiev en la hipótesis de la heterogeneidad, en cuando que nos permite responder a por qué cambian los modos de pensamiento. Su respuesta tiene que ver con la importancia de los escenarios de actividad en la determinación del pensamiento. En el tercer capítulo presentaremos de modo sistemático la hipótesis de la heterogeneidad histórica del pensamiento verbal en sus aspectos más importantes, así como las implicaciones que esta tiene. La conclusión de este punto nos conducirá a la necesidad de abordar dos ampliaciones de la misma con el deseo que estas la completen y palien algunas de sus deficiencias, sobre todo en lo que se refiere al que es lo que cambia en los modos de pensamiento y al como cambian. En relación al qué, señalaremos la conveniencia de extender el análisis semiótico de Vygotski a partir de las conexiones que establecen Scribner y Bruner entre modos de hablar y tipos e pensamiento. Para ello las nociones de géneros discursivos y privilegiación que usa Wertsch nos serán de gran utilidad. En cuanto al como, presentaremos las críticas que hace Rogoff sobre el concepto de interiorización, así como sus comentarios sobre la noción de apropiación elaborada originalmente por Leontiev. En la segunda parte del trabajo presentaremos un estudio empírico sobre la heterogeneidad del pensamiento verbal. Este comenzará con un capítulo introductorio sobre algunas cuestiones preliminares relacionadas con las características de la población estudiada, la unidad de análisis seleccionada, el problema concreto que nos disponemos a estudiar y los objetivos e hipótesis de partida. Los siguientes apartados serán los habituales en toda investigación método, resultados y discusión y conclusiones.es
dc.formatapplication/pdfes
dc.language.isospaes
dc.rightsAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional*
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/*
dc.subjectProcesos mentaleses
dc.subjectPsicologíaes
dc.subjectPsicología experimentales
dc.subjectNiveles de actividades
dc.titleEscenarios de actividad y modos de pensamiento: Un estudio sobre la heterogeneidad del pensamiento verbales
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/doctoralThesises
dc.type.versioninfo:eu-repo/semantics/publishedVersiones
dc.rights.accessrightsinfo:eu-repo/semantics/openAccesses
dc.contributor.affiliationUniversidad de Sevilla. Departamento de Psicología Experimentales
idus.format.extent350 p.es
dc.identifier.sisius6024435es

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